PROYECTO 7
Fundación Endesa Buitres Negros
El buitre negro (Aegypius monachus) es la mayor rapaz del Paleártico y una de las especies más emblemáticas que nidifican en la península Ibérica. Puede alcanzar hasta 10 kg de peso y casi tres metros de envergadura, y se caracteriza por su plumaje oscuro uniforme y su preferencia por hábitats forestales maduros, donde establece sus nidos. Aunque utiliza una gran variedad de entornos para alimentarse, depende de bosques bien conservados para su reproducción.
A nivel global, la especie cuenta con una población estimada de entre 25.000 y 34.000 individuos, con una tendencia creciente en Europa. España alberga una parte fundamental de esta población, con más de 5.000 ejemplares maduros, lo que convierte al país en un enclave clave para su conservación.
Históricamente, el buitre negro ha estado amenazado por la actividad humana, especialmente por la destrucción del hábitat y la persecución directa. Aunque la protección de espacios naturales ha reducido algunos de estos riesgos, persisten amenazas importantes como el envenenamiento y las colisiones con infraestructuras energéticas. Además, en las últimas décadas ha surgido una preocupación creciente por la exposición a contaminantes como metales pesados, antibióticos y antiinflamatorios, que pueden afectar negativamente a la reproducción o incluso provocar la muerte de los individuos.
En este contexto, el proyecto plantea mejorar el conocimiento sobre la ecología y conservación del buitre negro en la península Ibérica mediante el uso de tecnología GPS y análisis toxicológicos. Los objetivos principales son identificar las causas de mortalidad y amenazas actuales, analizar la presencia de contaminantes en los individuos y profundizar en el estudio del uso del territorio por parte de la especie. La investigación se desarrollará en regiones clave como Extremadura, Castilla y León y Castilla-La Mancha, contribuyendo así a reforzar las estrategias de conservación de esta especie.





