PROYECTO 9
LIFE Eurobustard
Las aves esteparias constituyen uno de los grupos con mayores declives poblacionales en la actualidad, lo que supone una preocupación relevante desde el punto de vista de la conservación. Dentro de este grupo, las avutardas (familia Otididae) presentan una especial vulnerabilidad debido a su estrecha asociación con medios agrícolas, lo que las expone a intensas presiones derivadas de la actividad humana.
Entre ellas, la avutarda euroasiática (Otis tarda) y el sisón común (Tetrax tetrax), distribuidos en la región Paleártica, se enfrentan a amenazas como la intensificación agrícola, los cambios en el uso del suelo, el cambio climático y la elevada presión antrópica. Esta situación ha motivado su inclusión como especies prioritarias para la conservación por parte de la Unión Europea, lo que pone de manifiesto la necesidad de implementar medidas coordinadas a escala continental.
En este contexto, el proyecto LIFE EUROBUSTARD surge como una iniciativa entre diversos países dentro de su área de distribución de la Unión Europea, con el objetivo de reducir las principales amenazas que afectan a estas especies, entre ellas la pérdida de hábitat, las perturbaciones y las colisiones con infraestructuras energéticas.
Los objetivos principales del proyecto incluyen frenar el declive poblacional de ambas especies en Europa, tomando como referencia los datos más recientes (2022–2023), y reducir la mortalidad en al menos un 10% mediante medidas como el soterramiento y señalización de tendidos eléctricos. Asimismo, se plantea la protección y restauración de hábitats adecuados, incluyendo la adquisición de más de 200 hectáreas de terreno en varios países europeos.
El proyecto también contempla la elaboración de planes de gestión integrales que aborden las distintas amenazas, así como acciones directas de conservación a corto plazo, como la protección de áreas de reproducción y el rescate de más de 1.000 puestas, con el objetivo de incrementar la productividad de las poblaciones.
De forma innovadora, se propone el desarrollo de soluciones para reducir colisiones con infraestructuras ferroviarias, como la instalación de sistemas fotovoltaicos adyacentes a líneas aéreas que favorezcan un aumento en la altura de vuelo de las aves, con una reducción esperada de las colisiones superior al 90%.
El seguimiento científico constituye otro pilar fundamental del proyecto, mediante el monitoreo anual de parámetros poblacionales (supervivencia, productividad) y variables de gestión agraria. Además, se prevé el marcaje de al menos 340 individuos con dispositivos de seguimiento, cuyos datos serán analizados para mejorar el conocimiento ecológico de las especies.
Finalmente, el proyecto incluye acciones de divulgación, cooperación internacional y transferencia de conocimiento, con el fin de garantizar la replicabilidad de las medidas y aumentar la sensibilización social. Se espera que, al término del proyecto, las poblaciones de avutarda y sisón se mantengan al menos estables en las áreas de actuación, respaldadas por la generación de información científica y la publicación de resultados.