La aves necrófagas cumplen un importante papel en los ecosistemas, eliminando cadáveres y reduciendo riesgos sanitarios en el medio.
En el caso de la ganadería extensiva, hay una simbiosis perfecta: los buitres obtienen alimento y eliminan los cadáveres de forma rápida y eficaz, ahorrando una nada despreciable cantidad de dinero a los ganaderos.
Un ejemplo práctico es el proyecto que desde hace casi una década, AMUS desarrolla en los campos comunales de Oliva de la Frontera y Valencia del Mombuey (SO de Badajoz) con el objetivo de promover la conservación de buitres negros y otras especie necrófagas en estrecha colaboración con los ganaderos con explotaciones en extensivo y los ayuntamientos en este espacio.
La ganadería extensiva cuenta con grandes aliados en las comunidades de aves necrófagas, cuyos servicios ecosistémicos revierten directamente en el medio y en la economía de zonas rurales.
Foto: S.Marrero/AMUS-Acción por el Mundo Salvaje
